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jueves, 5 de enero de 2012

Inolvidable Enero

  Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar. (Abraham Lincoln)   

 Enero es la calma de la Tormenta decembrina (Bien escrita). Es el mes que evalúas tu performance navideño, te registras “los bolsillos”,  te asaltan remordimientos por algunos gasticos, piensas en iniciar “la dieta”, comenzar a caminar o ir al gimnasio. Te prometes beber, fumar y/o gastar menos. Donde ves una balanza te pesas y descubres que el pantalón que compraste en octubre ya no te “cierra”. Es un mes de “reflexión” personalista, te disfrazas de político para tu “yo” interior prometiéndole muchas cosas que sabes que se harán cuesta arriba cumplirlas. Enero, inicio lento. No cobras la quincena, el carro debe esperar por los talleres mecánicos, en la clínica no te hacen algunos estudios hasta la segunda semana, en el hospital comienzan las consultas y a operar en la Segunda quincena, las clases comienzan en la segunda semana, en las farmacias  hay fallas de medicamentos, las grandes tiendas comienzan sus ofertas, los bancos no te dan créditos,  los “visitantes” no terminan de irse,  no hay pasajes, no hay transporte. No hay plata, las obras del gobierno se reinician… (Bueno, muchas veces no se inician, no se reinician o no se terminan). Hay letargia laboral y económica, que se entromete y es un serio tropiezo a las intenciones y a las necesidades solapadas, arrastradas y guardadas de los primeros once meses del año. Enero paralizante, desesperante, pone a prueba nuestra paciencia y desnuda el ingenio de la sobrevivencia social.Enero también es un mes político, Cambian las juntas directivas de las cámaras municipales, regionales y nacionales. A decir verdad, no cambian, se rotan los cargos sin crear ninguna expectativa, porque todos en éste, nuestro querido y secuestrado país, sabemos que continuaran uniendo sus manos, no para producir esfuerzos y trabajos para la justicia, libertad e igualdad social, si no, para continuar en el concierto de aplausos enajenados y sin sentido que dejan escuchar de acto en acto para celebrar el descalabro y el deterioro de la vida nacional en evolución desde hace mucho rato.  La Vida Nacional complementa su enero carencial con la celebración de Round Robin del beisbol profesional, actividad que desencadena las pasiones de la fanaticada, que no se paran “en hueso” a la hora de burlarse del perdedor (Ah mundo mis Leones!) y que mantienen la mecha encendida hasta la serie del Caribe de febrero. Todos esperando y ligando por su equipo, a pesar de lo pavoso que resultan algunos personajes cuando expresan en Públicas cadenas sus preferencias peloteriles. El país Nacional tampoco olvida, por  enero, en cuestión,  la celebración del renacimiento de la Democracia en Venezuela. El 23 de enero de 1958, marca un hito democrático en la historia política de nuestra patria. La Caída de la Dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, puso fin a una página oscurecida por la sangre de muchos venezolanos que ofrendaron su vida en la lucha contra el  omnímodo poder  del  dictador que ostentaba y usurpaba sin miramientos los órdenes de la vida nacional. Se cansaron los venezolanos de los desafueros, la corrupción desmedida, la violación de los derechos humanos, la persecución política, de las ideas delirantes que Pérez Jiménez  quería imponerle al país; ese día fue el clímax de una lucha que dejo su huella para la Historia contemporánea. Que dejó una gran lección y ejemplo de lucha democrática. Tanto, que a pesar de los esfuerzos del gobierno de turno, por sacar de la memoria democrática nacional la celebración y el recuerdo de esta magnánima fecha no lo han logrado ni lo lograran.Enero de Reyes Magos postrados ante el Dios de la Verdad y la  vida. Enero de la Divina Pastora, Madre celestial, que nos ampara y nos bendice. Enero de San Sebastián, prisionero y mártir por defender y mantener su fe.
Dr. Harold F. Dávila G

1 comentario:

  1. 2011 una inflación el peor castigo al estómago y bolsillo de los venezolanos,como es el caso de los militares, a quienes se incrementan salarios generosamente, lo cual no es malo, pero discrimina con respecto a otros servidores públicos. Los niveles de endeudamiento del país pues permiten el manejo discrecional de recursos en el presente, aún a costa de hipotecar a las nuevas generaciones. No existe visión de mediano y largo plazo en lo económico, aunque sí en lo político. Quiera Dios que en el 2012 el pueblo venezolano abra los ojos ante la incompetencia y el engaño.

    "Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"

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