VISITANTE

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El sacrificio, recompensa

Dr Harold F. Dávila G“No Hay éxito, sin sacrificio” John Maxwell


La Noche había sido movida, la gente del “saque” de sal de las salinas de Las Cumaraguas habían gastado bastante; la cerveza se había agotado, no había comida en el restaurant y ya el “Sellado” estaba cerrado. Arrastrando sus pasos por el cansancio llegaba a su casa. Su esposa despierta sus hijos dormidos. El lunes comenzaba el mayor de ellos en la Universidad y por lo menos tenia “algo” en los bolsillos. Esa certeza, quizás le ayudaría a tener un sueño reparador y tranquilo. Cuantas situaciones como ésta, viviría aquel hombre, curtido en ebrias discusiones, en subidos tonos y de las miserias que a raudales pueden recogerse en un ambiente de botiquín. Hoy cuando se mira hacia atrás se ve como un gigante, como un hombre bueno que con precisión quirúrgica movía el bisturí en las complicadas situaciones de vida. El resultado de su esfuerzo y de su sacrificio lo disfrutan y lo exaltan sus hijos. Muchísimos venezolanos honestos, humildes, con el sacrificio de su trabajo han podido levantar familias honorables y trabajadoras. Muchos profesionales Universitarios son producto del esfuerzo de padres y madres responsables. Los sacrificios tienen sus costos, también sus recompensas. Cuando escuchas a alguien con una opinión, surgida del fragor de su fanatismo político, expresar que “graduarse antes era más difícil porque la 4ta no te daba oportunidades”, es ofender el esfuerzo de padres y profesionales que lograron sus objetivos en Universidades Públicas provenientes de familias pobres, humildes y trabajadoras. Testimonios, los de la mayoría que construyeron este país, y que hoy, con fanatismo e imposiciones obtusas, muchos se empeñan en destruirlo.

Es preciso destacar que a partir de la década de los años 60, se observa un acentuado crecimiento de la matrícula universitaria, en el contexto de una política de ampliación de oportunidades educativas extensivas a todos los estratos de la población, lo cual respondía, por una parte, a la exigencias de consolidación de un nuevo proyecto político de carácter democrático representativo y, por la otra, a la reorientación de la estrategia económica en el marco del proceso de modernización del país (Hung y Gamus, 1988). Sin embargo, se observa, especialmente, a partir de la década de los años 70, que esta tendencia creciente de la demanda de educación superior ha continuado aumentado considerablemente, muy por encima de la oferta, hasta llegar a generar la crisis recurrente del cupo universitario que se aprecia anualmente en el país. Da la impresión que ha existido poco interés en los gobiernos de turno, sin embargo en la última década han surgido nuevas instituciones con oportunidad para la educación superior, lamentablemente muchas de ellas estigmatizadas por la ocasión y la intención política dominante. Otras signadas por el interés económico desmedido.
La mejor forma de Construir un país es a base de esfuerzo y trabajo. Cada quien en las áreas que se desempeñe, debe entregar lo mejor de su preparación y de su trabajo para obtener resultados satisfactorios. El éxito de cada quien se convierte en el éxito de todos, generando alegría, bienestar y progreso social. ¿Podría un sistema político propiciar tales objetivos, sin desvirtuarse en ambiciones personalistas, ni arroparse el éxito de los demás? ¿ Por que no dar sustento y apoyo a las Universidades Venezolanas, en vez de atacarlas y crearles milicias para presionarlas y dominarlas políticamente?Hoy egresan 211 médicos Cirujanos de la muy nuestra e ilustre UNEFM, estoy seguro que la mayoría de ellos, tienen historias variadas que contar, sabrosas, revestidas de sacrificios personales y familiares. También estoy seguro que sus padres tendrán historias de sacrificios que con orgullo contarían. El ser humano es un compendio de sacrificios cuyos resultados construyen los escenarios de su vida. A ese hermoso y espeso cumulo de profesionales, debemos encargárselos al Dios Padre Todopoderoso, para que sus manos y sus mentes ejerzan con la certeza del sacrificio que recompensa, con la certeza de que su trabajo ayuda a construir una mejor sociedad, de alegría, bienestar y progreso., con la certeza de que ser Médico es un talento que él, en su infinita sabiduría les ha otorgado. Que mantengan inmaculada, una profesión, que no soporta el baboseo y la manipulación política y que permite acceder a lo más preciado que Dios le ha otorgado al hombre: SU VIDA.

Dr Harold F. Dávila G

No hay comentarios:

Publicar un comentario