Si te parece que sabes mucho y entiendes mucho, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras. Thomas De Kempis (1380-1471) Teólogo alemán.
El final de cada año, lleva implícito reflexiones amplias y holgadas acerca de lo acontecido en el que finaliza y el porvenir del que llega. Muchos recordaran hechos tristes, como una enfermedad, un accidente, la muerte de un familiar, la falta de trabajo, un desamor, la “eliminación” de su equipo, (Ah mundo mis Leones), entre otros, y muchos evocaran momentos alegres como el nacimiento de un hijo, un buen trabajo, la adquisición de un bien material (un Carro, Una casa), prosperidad económica, un amor, la “clasificación” del equipo, (que bien Tiburones), entre otros. Es un ejercicio saludable que permite rencontrarse consigo mismo y evaluar la actuación luego de un ciclo de vida. Salir de la evaluación personal, es cuesta arriba, pero, es necesario evaluar también el entorno, primero familiar, luego de las amistades, compañeros de trabajo, hasta hacerlo colectivo y volverlo un análisis de la situación social, política y económica que atravesamos actualmente los venezolanos.No podemos tapar el sol con un dedo, como nos vaya individualmente, así también marchará el colectivo. Aferrarnos a ilusiones políticas, manipuladas y maquilladas por los que detentan el poder, para mantenerse en el, nos hace un daño Social muy marcado; seguir esperando a mejorar y ver como progresivamente la calidad de vida se deteriora. Es preocupante y denigrante, como de “misión” en “misión” se juega y se burlan de nuestras necesidades. Es una situación compleja que nos hace ser más dependientes de la clase política y cercena las iniciativas de desarrollo personal y colectivo tan necesarias para el desarrollo y avance de la sociedad. Los Venezolanos sentimos vergüenza cuando nos hacen ver que las cosas las logramos porque alguien desde la esfera de poder lo permite y más triste aun se adueña para si cualquier triunfo que ostentemos en base a nuestros sacrificios. (“Yo” Hice posible esto, “Yo” Cree ésta Universidad, “yo” les tengo los mejores sueldos, “yo” le construiré las Viviendas, “yo” les pagaré a las embarazadas, “yo” les pagaré a los adultos mayores, “yo” Viviré, “yo” Mandaré hasta donde se me antoje, “yo”, “yo”, “yo”…). Tanto “yo”, crea un letargo y adormecimiento colectivo, demostrado hasta ahora, que cuando intentas o decides “moverte”, “expresarte”, “participar”, la gran maquinaria gubernamental poco a poco te cerca, te minimiza, te descalifica, te confronta, te muestra a sus fanáticos como Enemigo, Escuálido, contrarrevolucionario, “majunche” haciendo sentir tus propósitos vanos, sin resultados. Esa lectura no es real. Cada año que pasa, cada mes que pasa, cada día que pasa, desnudan sus mentiras, para disfrazarlas de verdad, descubiertos, agitando y agotando sus argumentos, muerden sin compasión. Las necesidades sociales que nos circundan cuando ya no podemos con ellas, emergen con una solución superficial, transitoria, que el tiempo termina de demostrar la falta de planificación y una forma de gobernar resumida en la tan desastrosa estrategia gerencial: “Como Vaya viniendo, Vamos Viendo”. No podemos dejar atrás nuestros sueños, vamos a tomarlos de la mano, crecer con ellos, luchar por ellos, hacer de nuestra esperanza una realidad traducida en bienestar social , en unión , solidaridad, hermandad, poner barreras a las intenciones que nos dividan, nos discriminen y extender puentes para las intenciones que nos permitan ser comunidad, estar en comunión. Venezuela necesita de nuestra contribución individual y la sumatoria de esfuerzos nos irá transformando como país, desde lo particular a lo general, desde nuestro ámbito Personal, pasando por el familiar, el comunitario, hasta hacerlo un esfuerzo nacional capaz de generar los cambios que requerimos.La Cuestión política no debe ser lo fundamental es nuestras vidas. No Podemos Vivir y actuar solo para satisfacciones y complacencias políticas. La Cuestión política es un aspecto más de la vida Nacional, pero debemos ponerla en su lugar. La Clase política debe respetar el sacrificio, el esfuerzo y el valor de los venezolanos. No Hacer de nosotros súbditos, genuflexos, “aplaudidores” de oficio. Necesitamos una clase política que marche al lado de la gente. El Trabajo, el compromiso, el respeto, la constancia, la unión, la familia, la educación, la moral, los valores, la honestidad, la solidaridad, nos hará mejores personas. No Hace falta Chavez, Capriles, Pablo Perez o Leopoldo, HACE FALTA DIOS!!!De todo Corazón, Feliz Año 2012, Dios Con Nosotros.Dr Harold F Dávila G
